Todo el mundo mundial (y parte de Andorra) se intenta hacer el gracioso en determinados momentos de su vida. Los hay graciosos con gracia o graciosos que dan pena. Pero cada gracioso es un mundo, y he llegado a la conclusión de que se podría hacer una clasificación más amplia.
El inoportuno. Este tipo de graciosos se caracteriza por tener la habilidad de meter la pata siempre. Suele ser un tío más bien poco propenso a hacer gracias, pero el día que se lanza no lo suele olvidar en mucho tiempo.
GRACIOSO: Hombre, José! ¿Has escuchado la nueva canción de El Canto Del Loco?
JOSÉ: No…
GRACIOSO: Sí, hombre, esa que dice “Qué buena está la madre de mi amigo José“! Jaja, pues tiene razón, anda que no está buena tu madre!!
JOSÉ: Supongo que te refieres a la madre que se me murió hace un mes…
Lo peor de estos individuos es que son bastante reincidentes, y cada vez comenten más y mejores atrocidades.
El previsible. Es el que viene y te señala en el pecho.
GRACIOSO: Oye, tienes una mancha!
Produce una mezcla de rabia y lástima. Rabia por ser tan tonto, y lástima porque no sabes si mirarte el pecho para que él te de con el dedo en la nariz para que no se traumatice. Otra variable:
GRACIOSO: Oye, qué día es hoy?
VÍCTIMA: Hoy es cinco…
GRACIOSO: POR EL CULO TE LA HINCOOOOO! AJJAJAJAJAJJAJAJAJJA AJA JJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Ante tal especímen lo mejor es salir huyendo. Nunca sabes si intentarán explicarte el chiste de Mistetas.
El que se hace gracia. Este es uno que se tiene en demasiado consideración. Hace gran cantidad de gracias, a las que sólo él responde con carcajadas. El tipo puede alcancar grados de rabia suprema cuando entre descojone y descojone te pregunta: No lo has pillado?
El incomprensible: Es aquél que sólo él entiende sus gracias. Ejemplo:
VÍCTIMA: Joer, qué chula es la catedral de Santiago!
GRACIOSO: Eso un prerrafaelita nunca lo hubiera dicho!!
Silencio.
Aquí se dan las bromas más surrealistas, aquellas que por más vueltas les des no acabas de entender:
TÚ: Joer, hoy parece que ha refrescado, no?
GRACIOSO: El choped! El choped si que es alimento y no las pipas de calabaza!
TÚ: ¿!¿!?¡¿?!¡!¿!¿?¿?
En este grupo podría incluirse también el gracioso sordo, que te monta una historia de algo que le ha parecido escuchar, pero que en realidad no se ha dicho.
TÚ: Tío, estás sordo!
GRACIOSO: Sí, como una tapia! JAJJAJAJAJAJJAJAA!!
TÚ: Qué gracia tiene eso?
GRACIOSO: Me has dicho que estoy gordo, y yo te he contestado que como una tapia!! JAJAJAAA Es un chiste muy viejo…
TÚ: …
(Ésto último me ha pasado a mí).
El que está a la moda. Se sabe todas y cada una de las coletillas, frases y expresiones que más salen por la tele. Pero de ahí no lo saques.
TÚ: Paco, un cigarrito?
GRACIOSO: Pozí.
TÚ: Ostia, si no me queda tabaco! Lo siento…
GRACIOSO: Eres un… insinceroh!! Ssssssucia!!
TÚ: Tu madre, por si acaso…
GRACIOSO: A uan, a peich, a gromenauer, que no te llamo trigo por no llamarte Rodrigo.
TÚ: Qué pesaíto estás… Voy a llamar a mi padre por teléfono para que me venga a buscar.
GRACIOSO: ¡Papa llama!
TÚ: Oye, pero tú haces algo más aparte de ver la tele? Qué hiciste anoche?
GRACIOSO: La noche me confunde!
TÚ: Vete al peo, me voy a mi casa.
GRACIOSO: A la mierda!! Váyase usted a la mierda!!!!
¿Alguien que quiera ampliar la clasificación?