Un cámara del concurso me ha enviado un mail explicándome que hubo manipulación a la hora de comunicar a Fresita que era ganadora. Al parecer, emitieron las imágenes de un ensayo anterior, pero esto es lo que realmente ocurrió:
MERCEDES MILÁ: Y el ganador de Gran Hermano es…
FRESITA: Ay, qué nerviecitos, súper guay, flower power, amor para todos…
MERCEDES: Fresitaaaaaaaaarghhh!!
(Aquí cortaron la emisión y empalmaron con el ensayo)
FRESITA: Cooooooooooooooñio, ya era hora, hostia puta!! Ya puedo dejar de hacer la subnormal?
MERCEDES: Chata, estamos en directo.
FRESITA: Me impooooorta tres cojones. Tres meses haciendome la retrasada… Dios mío… ¡Necesito hablar normal, por Dios! ¡Necesito hablar de filosofía pre-socrática, del conflicto vasco, de hermenéutica, por dios!
MERCEDES: ¿Pero quién ha metido a la licenciada ésta? ¿Por qué no nos deseas amor y paz a todos, como esperábamos de tí?
FRESITA: Amor? Un buen polvorón es lo que necesito, coooñio!!
MERCEDES: No paro de sorprenderme…
FRESITA: Calla zorra, que te las das de periodista seria y estás presentando un concurso basura. Empieza a darme pasta, cabrona!
El e-mail se extiende hasta límites grotescos, de los que escribiré a continuación unos fragmentos aleatorios:
“El mortero es mío y me lo meto donde quiero”, “Salou me la bufa, pienso comprarme una torre en Benidorm”, “De los cincuenta kilos que he ganao, uno entero va a ser pa comprarme jaco”.