Archivo de Febrero 2004

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Ultimísima Última Hora

26 Febrero, 2004

Parece que se nos casa el Príncipe!!

Nota del Autor: Si este mensaje llega con algo de retraso todo se debe al administrador de Bublegum, que siguiendo la moda de los americanos ha decidido únicamente dejar postear en falso directo.

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El sexto sentido

24 Febrero, 2004

En ocasiones veo muertos.

Me pasa muy a menudo que viendo la televisión o leyendo el periódico veo a alguien que no sé si está vivo o está muerto.

Hoy, por ejemplo, me he asustado al ver una entrevista a Juanito Valderrama. Y es que el tío es feo de cojones. Pero me ha dado más susto el pensar que estaban entrevistando a un muerto. El caso es que recuerdo casi nítidamente el funeral en TVE, el ciclo de películas con el que le homenajearon en Cine de Barrio. Y resulta que no, que el tío está vivo y que le hacen un homenaje (señal de que a uno le queda poco de vida). Lo que me hace pensar que quizá esos recuerdos tan nítidos son, en realidad, sueños premonitorios.

Y no es la primera vez que me pasa. Con un amigo siempre acabamos discutiendo si Florinda Chico está viva, si Matías Prats padre aún respira o si Jesús Puente volverá a televisión.

Mal rollo, sí, pero es la verdad.

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La aventura del tocador de señoras

22 Febrero, 2004

Aparte de ser un estupendo libro de Eduardo Mendoza, ese título podría ser la mejor definición a lo que me pasó el viernes por la noche.

No soy muy pródigo a ir a discotecas. Es más, de Lunes a Jueves nunca me veréis en una de ellas. El caso es que este viernes pasado decidí acudir a una de ellas. No me considero una persona que ligue mucho. Es más, no me considero una persona que ligue. De hecho, muchas veces debo hacer un gran esfuerzo para considerarme una persona. Y el viernes fue el día que más carne toqué en mi vida, después de la costillada que hicimos el verano pasado.

Hay una escena que se repetía cada, aproximadamente, 30 segundos.
ELLA: ¡¡Hola!!
YO: Hola…
ELLA: ¿¿Te puedo abrazar??
YO: Hombre, claro!

Y acto seguido se producía la fatídica réplica:
ELLA: ¡Anda, quítate la máscara!
YO: Mira, chata, no rompamos el encanto del disfraz y nos vamos tú y yo cada uno contento a su casa.

Sí, amigos, después de seis años accedí a disfrazarme. Y <a href=”aquí“>encontraréis el motivo de tanto abrazo entre las féminas.

P.D.: Soy el lila por la única y exclusiva razón de que llegué tarde a la repartición de colores.

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Lavabos

18 Febrero, 2004

Hay ciertos desaprensivos que no tienen cosa mejor que hacer que montar un bar. Pero los hay que rizan el rizo, como por ejemplo mi tía Paqui que es peluquera y me ha dado 50€ si anunciaba su peluquería en mi weblog.

Pero volviendo al tema, si ya de por sí los lavabos de los bares son desagradables, hay un factor que todavía los hace más irritantes. A mí, personalmente, me molestan los cartelitos con moralina que hay en los lavabos. Me refiero a esos en los que eufemísticamente te están diciendo “Hijoputa, mea dentro” o “La escobilla sirve para algo: limpie sus propias costras de mierda”.

Hay dos variantes. La primera “Por favor, deje el lavabo como le gustaría encontrarlo”. Tengo un amigo, Carlos, que cada vez que entraba en un bar de éstos, pedía una fregona y una balleta y se ponía a limpiarlos. “Qué pasa, decía, a mí me gustaría encontrarlos limpios”.

La segunda variante es muy similar en cuanto al texto, pero muy diferente respecto al significado: “Por favor, deje el lavabo como le ha gustado encontrarlo”. Suponiendo (que no costará mucho), que el 99% de los lavabos públicos están encharcados por residuos de gente con poca puntería, que los lavabos están embozados de mierda, que hasta las cucarachas van con chanclas para no pisar ese suelo tan asqueroso, etc., me toca mucho los cojones que el que ha colgado el cartel dé por sentado que me ha gustado encontrármelos así!

Cuando me encuentro un cartel de éstos últimos, hay que obrar de una de las dos siguientes formas:

1- Ir y darle de hostias al dueño del bar al compás de frases como “el marrano lo será su señor padre” o “todo el mundo puede mear en el suelo; intente que los demás clientes meen en el techo”.

2- Hacer caso al cartel y complacer al dueño del bar, y dejar el lavabo como nos ha gustado encontrarlo. Es decir: pongase encima del lavabo y mee desde las alturas, o intente cagar en el lavamanos, o cree su particular paseo de la fama de Hollywood imprimiendo sus manos, con su propia mierda, en el suelo del lavabo.

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Necional Pajagraphic

11 Febrero, 2004

NUEVA DELHI (AFP) - Cientos de personas acudieron a una boda entre dos árboles con la esperanza de ser bendecidos por Dios con lluvia. Nuestro reportero Borja Mondeyork estuvo allí para relatarnos el acontecimiento.

Tras siete años conviviendo en la Selva del Amazonas con los árboles (tiene cojones que me fuera allí huyendo de la telebasura y ahora he tenido que volver porque un día, meando, me encontré con Leticia Sabater) he aprendido a relacionarme con ellos.

Tan buena es mi relación con ellos que no me extrañó recibir un día una carta en la que se me invitaba a asistir a la boda entre dos árboles que conocí tiempo ha en Nueva Delhi. Cogí mis chirucas y me fui para allá.

El novio estaba muy nervioso. Le pregunté el por qué.

- Tengo miedo a que me deje plantado. - contestó.
- Tronco -intenté tranquilizarle. - Tú tranquilo. Vendrá.

En el fondo comprendo que al árbol le aterrorizara que le dieran calabazas. Siendo una palmera, si su mujer se presentaba y le daba calabazas no quedaría duda de que le había sido infiel. Porque ya me diréis en qué se parece un dátil a una calabaza. “Cariño… Este es tu hijo”, “¡No puede ser! ¡Es una calabaza! ¡Este hijo no es mío!”.

Hablando de bebés árbol, es curioso cómo se introduce al hijo en la educación sexual. Si bien entre los humanos utilizamos la metáfora “Papá puso una semillita en mamá”, entre los árboles esta expresiónr esulta totalmente obscena, y podría causar traumas en el niño. Ellos invierten la metáfora y educan a sus retoños explicándoles que “Papá le metió la polla a mamá por el potorro”, y se quedan tan tranquilos.

Volviendo a la boda, la novia se presentó con retraso, pero se presentó. En el convite tuve la mala suerte de sentarme al lado de un completo alcornoque, que no paraba de decir memeces. Cuando el novio llevaba tres copas de más (es sorprendente ver a un árbol con tantas hojas, ya que si de por sí su copa es frondosa, imaginen si lleva tres de más) cantó una saeta para todos los invitados. Siempre supe que tenía madera de artista.

Sin embargo, la cosa acabó fatal. Cuando les dí mi regalo se armó tal revuelo que tuve que huir. Nunca debí regalarles una cajonera tallada en madera de roble. No les sentó nada bien.

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Tamagotch

9 Febrero, 2004

La mascota virtual Tamagotchi, todo un éxito hace unos siete años, reparecerá el mes que viene, esta vez con función reproductora. Según yahoo, pueden hacer amigos y, si son del sexo contrario, la amistad se puede convertir en amor, lo que puede conducirles a casarse y tener descendencia.

Señor Tamagotchi: creo que nos estamos pasando. ¿Qué clase de traumas puede causarle a un niño si su tamagotchi hembra le ha salido un poco putilla?

POSIBLE SITUACIÓN: Juan llega a casa, cansado de un duro día de trabajo, y ve a su esposa llorando.
- Manoli! ¿Qué te pasa mujer?
- El niñoooooo -solloza Manoli.
- ¿Qué le pasa al niño?
- El Tamagotchi de la vecina ha ganado la demanda por infidelidad y se ha llevado el coche, la radio y al Jonathan!

Y aunque sea una chorrada esto de los tamagotchis, me toca un poco los cojones que no se haya inventado aquí. A continuación propongo una serie de nuevos modelos de tamagotchi por si algún inventor deseoso de ganar terreno a los chinos quiere contactar conmigo (vía mail, mister_capo(arroba)hotmail.com; vía teléfono 609 66778899; vía señales de humo: dos humaredas grandes, una pequeña y otra grande).

Tamagotchi yonki: el niño aprenderá los valores de la atención hacia los más necesitados, teniendo que suministrar al Tamagotchi puntualmente de su ración de metadona, si no quiere que el tamagotchi enloquezca y diga palabras como “Hijoputa dame mi racion o te rajo”, se vuelva violento e indisciplinado e incluso rompa la pantalla del juguete.

Tamagotchi Aznar: disfruta matando de hambre a tu tamagotchi con bigote. (También disponible la versión Tamagotchi Los Morancos).

Tamagotchi necrofílico: pasa escalofriantes momentos con tu tamagotchi intentando fornicar cadáveres! ¡Cuidado! ¡Algunos aún respiran!

Princesa TamagoZchi: con este tamagotchi su hijo aprenderá a progresar en la escala social, cueste lo que cueste. Al salir de su huevo, el Tamagotchi se cría en un barrio obrero. Desde el primer momento deberá evitar que la cría se enamore de un obrero o de un albañil. El niño deberá luchar porque la cría de Tamagotchi coma muchas zanahorias (Nota a los padres: debido a un error de software las zanahorias del juego pueden parecer un tanto fálicas; nada más lejos de nuestra intención). Cuantas más zanahorias coma, más lejos llegará!

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Mi vida como Charles Manson

5 Febrero, 2004

Hoy he atropellado mi primer gato. La verdad es que me siento culpable. Claro que es normal, ya que he sido yo y nadie más que yo el que ha matado al gato. Se me ha puesto mal cuerpo. Ahora, tendríais que haber visto qué mal cuerpo se le ha quedado a él.

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Borde por obligación

2 Febrero, 2004

Escribo un SMS:

“Hola Charo, guapa! Como va todo por ahí? Yo estudiando mucho. Oye,me podrias devolver los apuntes que te deje? Los necesito, pero tranquila, ya me los darás”.

Me equivoco y cancelo el SMS sin querer.

“Hola Charo! K tal? Oye, cuando puedas, podrias devolverme los apuntes? Los necesito! Salu2″

Con tan mala fortuna que borro el SMS sin quererlo.

“Hola Charo. A ver si pueds devolverme los apuntes k los ncsito.”

Y yo es que tengo una mala relación con la tecnología. Total que el mensaje se pierde en la tarjeta de mi móvil.

Cinco minutos más tarde, en un punto indeterminado de Barcelona, Charo recibe un mensaje a su móvil.

“K ME DEVUELVAS LOS APUNTES HIJALAGRANPUTA!”

Moraleja: si se te borra un mensaje del móvil cuando lo estás escribiendo, vuelve a intentarlo más tarde, y no de inmediato, si no quieres parecer un borde.

(Idea original: A. F.)