Archivo de Octubre 2004

h1

De mal en peor

27 Octubre, 2004

Mi convivencia no está siendo fácil. Parece un chiste: están un catalán, un pepero y uno del Opus y dicel el catalán: oye, y si hacemos limpieza en la cocina?

O al menos, a ellos les pareció un chiste. Los chorretones de grasa en las paredes de la cocina parecen estar a gusto en las baldosas. Dicen que si no puedes con el enemigo, únete a él. Así que no sólo he desistido a limpiar la cocina sinó que además cuando tengo un lapo con mocos en la garganta lo escupo en la pared. Es asqueroso ver como el escupitajo va resbalando muy despacito pared abajo. Es todavía más asqueroso cuando el gargajo se queda quieto en la pared. Pues en mi piso es peor: la mucosidad no sólo no cae pared abajo sino que repta hacia arriba.

La suciedad, mi escasez de dinero y mi brillante ingenio me han conducido a una brillante idea: voy a crear la filial de las caras de Bélmez en Salamanca. Para el que no lo sepa, en Bélmez hay una casa donde aparecían caras sin razón aparente. O eso es lo que decía su propietaria, en una entrevista de televisión, ocultando una caja de Plastidecor bajo la faja. El caso es que, una vez la vieja estiró la pata, no volvieron a aparecer más caras, hasta hace un par de semanas, cuando el alcalde del pueblo que el turismo disminuía.

Lo que he hecho yo es aprovechar la roña de las paredes y con la uñilla (dejada crecer deliberadamente para tal fin y para quitarme la cerilla de las orejas) he dibujado caras. De momento me he currado un Mortadelo, un Cobi y el tercero es un Seis y un Cuatro (la cara de tu retrato). La semana que viene me curraré un Wally. La entrada será de 6 Euros. Si se os ocurre algún careto que debiera estar en la roña de mi pared, decidlo.

Por cierto: si hay algo más desagradable que la pared de mi cocina es descubrir que el del Opus duerme con un rollo de papel higiénico en la mesilla de noche.

h1

Gorilla Gorillae

25 Octubre, 2004

El mundo está en peligro. Una nueva raza poderosísima está extendiéndose por todos los rincones de la Tierra (excepto debajo de mi cama, que hace años que la única raza que habita allí es la cucaracha común). No estoy hablando de monstruos mutantes ni nada por el estilo. Estoy hablando de los gorilas gafotas!

Cada vez más se está extendiendo la costumbre de que los gorilas de discoteca, esos seres fibrados a base de anabolizantes (uh, dije que no se trataba de monstruos mutantes?), deberán realizar un curso para tales tareas. Miedo me da. Si ya de por sí un gorila sin estudios es un homínido repugnante, uno que haya leído puede ser peor.

Se acabó eso de “no puedes entrar porque tus zapatillas son demasiado deportivas”. No es lo suficiente humillante. A partir de ahora, los gorilas con estudios no te dejarán entrar a las discotecas porque no conoces la obra de Kierkegaard, porque eres incapaz de pedir un cubata en latín o bien porque no entendiste la última película de Abbas Kiarostami.

Se acabaron las peleas palizas por parte de los gorilas. A partir de ahora no será raro escuchar esto:

- Vamos a ver, amigo. Usted no puede entrar a este recinto lúdico por los motivos que ya le he expuesto: su notable parecido con Andy y Lucas nos obliga a pensar que usted provocará altercados en el interior… No, por favor, no me escupa usted en un ojo. Debemos entrar en razón. Por favor, con esa barra de hierro usted no va a conseguir nada. ¡Ay! ¿Por qué pelearnos si podemos arreglarlo hablando? Muy bien, me has llamado hijoputa pero almenos ya hemos empezado a establecer un diálogo.

Aunque quizá estos cursos preparatorios no se centran en culturizar a estos gorilas, sinó en volverles más bestias. He aquí una lista de algunas de las posibles asignaturas de este curso:

- Torturas medievales: del desmembramiento hasta el garrote vil.
- Técnicas sádicas contemporáneas: usos prácticos del disco de Fran Perea para disuadir.
- “He dicho que no y es que no”, curso de retórica porteril.
- Taller de cine: ciclo Jean Claude Van Damme.
- Técnicas de disimulo: tema 1- “no, señor agente, yo no he golpeado a este morito. Ha sido él el que me ha dado un cabezazo en la rodilla”. tema 2- “no, señor agente. Estos polvitos blancos de mi nariz son polvos de talco”.

Francamente, no sé cuál de los dos tipos me da más miedo. Yo creo que lo mejor es que no tengan estudios. Desde aquí abogo pro una sociedad sin estudios. ¡Quiero ser como Belén Esteban!

h1

Morriña

18 Octubre, 2004

Cuando hablo de “morrinha” no me estoy refiriendo a la nova brasileña de Reiziger… ¡No! ¡Un momento! ¡No te vayas! Ha sido un mal chiste, pero no se volverá a repetir, lo juro!

Hay dos situaciones en las que el ser humano no logra coordinar su mente y su cuerpo. Una es la diarrea (”por favor, caca, no salgas ahora, que estoy en una entrevista de trabajo importante!”). La otra es la morriña. Llevo 2 semanas fuera de casa (¿dónde habré puesto las llaves?) y ya empiezo a sentir nostalgia.

La morriña se define por ser ese sentimiento de tristeza cuando no disfrutas de aquellas cosas que detestas de la gente que quieres. Ayer, por ejemplo, estaba cenando con mis compañeros de piso. Uno de ellos comía un bocadillo de chorizo.

- ¿cap0? - me dijo Compañero 1.
- ¿Sí? - le miré, esperanzado.
- ¿Me pasas una servilleta?

Una lágrima me cayó mejilla abajo. “¿Qué te pasa?”, me preguntó. Mi hermano, cuando come chorizo, siempre me llama. Cuando me giro para contestarle, aprovecha para eructarme el chorizo en la cara, tragándome todo el olot. Pero claro, Compañero 1 no lo sabía y no lo hizo, causándome esa tristeza de saberme fuera de casa.

Pero como bien se recoge en el libro “Mamá tengo mocos: tratado sobre la morriña”, lo último que se debe hacer es reconocer tal estado. Uno debe hacerse el fuerte.

- Uy, me ha entrado un bicho en el ojo! - Le contesté a Compañero 1 al verme llorar, lo cual me causó más angustia, al relacionar “bicho” y “ojo” con el problema de lombrices de mi hermano.

Esa es otra máxima de la morriña: no puedes deshacerte de ella. No intentes pensar en otra cosa, porque siempre lo relacionarás con algún familiar. He hecho la prueba, usando tres palabras al azar:

1. Berberecho –> Mi madre hace un sonido angelical cuando sorbe el caldo de los berberechos.
2. Escoba –> Son utilizadas para volar por las brujas –> Mi suegra.
3. Orangután –> Papá.

Algunas relaciones, como véis, son más fáciles de hacer que otras.

Una solución para combatir la morriña es llamar por teléfono. Es muy efectiva, pero vuelve a aparecer la máxima de no reconocerla. Así que llamas:

- capit0! Qué tal, guapo?
- Ay, mamá, qué pesada eres, coño! No te dije ayer que bien?
- Pero…
- Es que ni a 2000 km vas a dejar de ser pesada???
- Pero si has llamado tú, capit0!
- Siempre dando la vuelta a la tortilla! Pesada! Que eres una pesada!

Y cuelgas.

Por último, se debe ir con mucho cuidado, porque la morriña puede hacerte hacer cosas peligrosas. Por ejemplo, yo echo mucho de menos a mi perrita. Ayer sin ir más lejos, no pude contenerme. Bajé a la calle y me puse a perseguir a todos los caminantes acompañados de perros, con el periódico La Razón en la mano. A la que un perro cagaba, allá iba yo, raudo y veloz, adelantándome al dueño, y recogía el flosco. Fue muy raro pelearme con alguien que gritaba “Suelta el ñordel de mi perro, pervertido!”.

Pero la morriña es lo que tiene.

h1

Con buen pie

16 Octubre, 2004

Encontré piso, ardua tarea. Lo demás, creí, sería pan comido. En la primera cena conjunta con mis compañeros pude mostrarme tal y como soy, con la simpatía y el don de gentes que me caracteriza.

Viendo la tele apareció ese gracioso teleñeco que atiende al nombre de Papa Juan Pablo II.

cap0: Y el hijoputa este! Pues no se resiste a morir, el cabrón… Me hizo perder una apuesta, al aguantar más que copito de nieve…
Compañero 1:
cap0: Jajaja! Se le cae la baba, qué asco!
Compañero 1:
cap0: Yo creo que está muerto y le han metío una fregona por el culo para moverlo y parezca que esté vivo! Jaja! (dando codazos de complicidad al compañero, como diciendo ‘qué gracioso soy, eh?)
Compañero 1: Te ha explicado Compañero 2 que soy del Opus?
cap0: Y a tí que me cae muy bien el Papa?

Pero claro, no coló. No me esperaba que un tipo de unos 25 años fuera a ser del Opus. Así que decidí hacerme amigo de Compañero 2, ya que Compañero 1 estaba perdido.

cap0: Y bien, tú qué estudias?
Compañero 2: Políticas.
cap0: Ah, mira qué guay! (Haciendome el interesado). A mi siempre me hubiera gustado estudiar eso.
Compañero 2: ¿Tienes convicciones políticas?

A esto debería haber contestado: No, pero tengo una uña del pie negra. Sin embargo voy y le digo:

cap0: Bueno, más que otra cosa, soy anti PP.
Compañero 2: Ah, yo soy de las juventudes del PP.

Ole ole y ole. A partir de ese momento decidí dos cosas: cambiar el título de este blog y ponerle “Convivencias con un pepero y un opusiano”, y contestar siempre lo contrario de lo que pienso, y así evitarme disgustos. Espero que no me pregunten mi opinión sobre la zoofilia.

h1

Buscando piso

13 Octubre, 2004

Lo primero que tienes que hacer cuando llegas a Salamanca es bajarte del tren. Lo segundo decir estas palabras, en este mismo orden: “jarl, me cago en mi calavera, qué frío que hace”. Hasta aquí todo fácil. Pero lo siguiente es buscar piso.

La ciudad está decorada con papelillos de dos tipos: el de los fumetas que hay cada dos pasos y el de los carteles de anuncios de pisos. Uno provoca escozor a los ojos a causa del humo. El otro un escozor anal a causa de los precios. Aún así, necesitas un techo donde vivir (nunca entendí esta frase: yo lo que necesito es un suelo donde vivir, no un techo. Si tengo un techo y no un suelo me caería al vacío, ¿no?).

Decides ir a ver uno de ellos, el más barato.

- Mira, esta será tu habitación… Ay, no, perdona, esto es el armario empotrado al que llamamos “habitación doble”. El tuyo es ese rincón de ahí. Claro está que si decides quedartelo la cucaracha que está tumbada en la cama se iría. Siempre y cuando tengas cojones de echarla.

Conforme sube el precio, la habitación va mejorando: hay luz natural, puedes poner una mesita, la cucaracha tiene su propio colchón, etc.

Ayer, por fin, me decidí por una habitación en un piso compartido con estudiantes. Lo que en realidad se traduce como: Ayer no tuve más cojones que dar un riñón a cambio de un zulo rodeado de guarros (ojo, yo también soy estudiante).

h1

cap0 en tierras extrañas

11 Octubre, 2004

Como muchos de vosotros adivinasteis, estoy en Salamanca, estudiando un posgrado. En tan sólo 4 días he descubierto cosas insospechadas en mí:

- Soy totalmente capaz de vivir sin conectarme a internet en 3 días (y el hecho de que rompiera un escaparate de una tienda de informática y me llevara un portátil no tiene nada que ver).
- Estoy madurando (al segundo día me libré de un peso muy pesado)
- Si ya es difícil encontrar una habitación para dormir, no me quiero imaginar el día que tenga que buscar piso.

A partir del miércoles tendré acceso a internet más fácil y gratuito, así que hasta entonces, me despido. Estoy deseando explicaros ciertas anécdotas que me están pasando.

A cascarla.

h1

Jeroglífico

6 Octubre, 2004

¿Dónde voy a pasar los siguientes 7 meses?

Premio de una foto mía en tanga de leopardo para el que acierte.

jerog.JPG

h1

Mensajes de luz

3 Octubre, 2004

Llega el nuevo Nokia 3220. El único móvil con instinto maternal, porque da luz (os advierto que como se empiece otro debate sobre este mal chiste cierro el chiringuito).

Según la noticia, el móvil dispone de unos leds que proyectan el mensaje, como si de un proyector se tratara (es lo que tienen los proyectores: que proyectan). Viendo esta noticia se me ocurren dos cosas:

1. Ya no saben qué inventar.
2. Ya no saben cómo complicarnos más la vida.

Este móvil es un peligro. Imagínense que uno está en una reunión importante, cuando de pronto se ilumina nuestro móvil y en la pared se proyecta:

- Paco, te tengo dicho que cuando cagues y dejes arañazos en el báter luego le pases la escobilla. Quiero el divorcio.

Date por hundido en la mierda (nunca mejor dicho). Ese será tu fin. Pero es que puedes ser el cachondeo de todo el vecindario en cualquier momento. Imaginen esa señora de buena posición económica, muy fina y refinada que va a la panadería, y justo después de pedir una barra, en la pared podemos leer:

- Mariana, vete preparando que esta noche te vi a meter los pelos del culo p’adentro.

Las consecuencias serán peores que las de la malaria. Vayas donde vayas, el mote de “Mariana la de las almorranas” te perseguirá siempre. Ese tipo de rumores se extiende más rápido que el de Ricky Martin, la mermelada y el perrito.

Por otro lado, las ventajas de este nuevo móvil son jugosas: las putaditas. Eso, de noche, debe dar mucho miedo. Imagina que estás durmiendo y una luz te despierta. En el techo puedes leer:

- Esta noche vas a morir, mmauauuuajauaaaa!

Debe acojonar bastante. Y otra ventaja es la del ahorro en pelis porno. ¿Sabéis esos mensajes que son dibujitos y conforme vas apretando la tecla de avanzar, paree que se muevan? Pues prueben lo siguiente. Enviense el siguiente mensaje a su móvil-proyector:
8=m==D
8==m=D
8=m==D
8==m=D
8==m=D~ ~

Acto seguido se proyecta en la pared y ya tenemos nuestra propia peli porno casera.

Creo que voy a añadir el Nokia a mi lista de caprichos inmediatos.