Me molesta mucho sentirme observado mientras hago algo. Una vez hicieron un reportaje sobre cómo se trabaja en mi lugar de trabajo (valga la refunfoncia) y un cámara se puso a grabar lo que yo escribía en mi ordenador. A los tres minutos, hasta los cojones, seleccioné tamaño 50 de letra, puse negritas y puse “EL REY VERANEA EN LAS BALEARES PORQUE TIENE UNA HIJA DEFORME-ENTERA”. El cámara, sigilosamente, apagó la cámara y se fue a grabar a otra parte.
Bien, ayer viví otra situación de sentirme observado. Pero lejos de enfadarme, me deprimí, y me hizo preguntarme “¿Qué he hecho mal en mi vida? ¿En qué me he equivocado? ¿En qué punto se empezaron a torcer las cosas?”. Me explico.
Mis padres están divorciados, y mi hermana se independizó hace años. Da la casualidad que todos han escogido esta semana para irse de vacaciones. Y como yo soy el único que queda por aquí, me han endosado a sus respectivas mascotas. Mi padre: dos Basset Hound, mi hermana un bulldog francés, y mi madre un pincher. Menos el pincher, los otros tres son bastante jóvenes. Esto por un lado.
Por el otro lado, y nunca mejor dicho, me voy de baretas. Ya comeneté que en Túnez había cogido un virus estomacal o algo que hace que se me esté yendo la vida por el culo. Eso me obliga, como el sagaz lector habrá deducido, a ir a plantar un pino cada X minutos, donde X es un número menor de 30.
Entonces, juntemos las dos situaciones. Yo cagando, y tres cachorros que lloran desconsolados cuando cierro una puerta y ellos no están conmigo. Ladran, aúllan, arañan la puerta del báter, etc. Esto, durante el día, se soporta, pero a las 3 de la mañana, es un ruido infernal. Así que debo cagar con la puerta abierta.
Así que el panorama es el siguiente. Yo sentado en el báter haciendo fuerza, mientras cuatro pares de ojos caninos, en la puerta, me observan en silencio. ¿Habéis probado a giñar mientras os sentís observados? Es muy duro, y muy triste. ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿En qué me he equivocado? ¿En qué momento se empezaron a torcer las cosas?


